En un entorno saturado de imágenes digitales hipervisibles y frías, ‘El Jardín Oculto’ plantea la construcción de un refugio orgánico y poético generado mediante pintura en realidad virtual.
El proyecto explora la idea del jardín no como un espacio físico de la naturaleza, sino como un estado mental e inmersivo. A través del trazo pintado a mano en tres dimensiones, construyo una botánica simbólica suspendida en el aire, donde la calidez del gesto humano reclama su lugar dentro del espacio virtual.
